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domingo, 22 de mayo de 2011

El Museo de Arte Ruso


 La calle Mijáilovskaia une la avenida Nevski con la plaza de las Artes, que presenta un conjunto arquitectónico único. Cierra la perspectiva el Museo de Arte Ruso, antiguo palacio Mijáilovski, edificado por C. Rossi en 1819—1825. El cuerpo principal ostenta una magnífica columnata de orden corin­tio. La ornamentación escultórica del palacio se debe a V. Demuth-Malinovski y S. Pímenov. La estruc­turación de toda la plaza empezó por una tarea concreta: levantar un palacio para el príncipe Mijail, hermano de Alejandro I. Como base del proyecto Rossi adoptó el principio de villa urbana: el cuerpo principal y las alas efe servicio están rodeados por tres lados por el patio principal, separado de la plaza con una verja de hierro. El cuerpo palaciego está abierto hacia la avenida Nevski.

 El Museo de Arte Ruso es uno de los mayores acervos de artes plásticas, aplicadas, populares rusas. El arte ruso antiguo está representado con obras de Andrei Rubliov, Dionisio, Simón Ushakov. El arte del siglo XVIII comprende magníficos retratos y esculturas, obras de F. Rókotov, D. Levitski, V. Borovikovski, B.-C. Rastrelli, F. Shubin. La primera mitad del siglo XIX brindó al museo lienzos de los pintores de la escuela académica — K. Briulov, F. Bruni, I. Aivazovski; cuadros de los "itinerantes" — I. Kramskoi, G. Miasoiédov, N. Gay, V. Perov, I. Repin, A. Kuindzhi, V. Polénov, I. Levitán, N. laroshenko. Figuran en las salas las labores pictóricas y gráficas de los pintores de fines del s. XIX— principios del s. XX, N. Roerich, A. Benois, M. Vrúbel, P. Konchalovski, M. Dobuzhinski, E. Lanceret. Una sala aparte refleja las creaciones de los maestros soviéticos A. Mílnilov, E. Moiséenko, V. Mújina, M. Anikushin, N. Andréev, A. Pajómov.
El Museo de Arte Ruso dispone de una colección de obras de arte que llega a las 300 mil unidades (hasta 1917 la cifra era de 7 mil). Tal incremento fue resultado de la nacionalización de las obras de arte de los palacios y las mansiones de la nobleza, así como de nume­rosas adquisiciones.
Al hablar del arte ruso, repre­sentado con tanta plenitud en las salas del Museo de Arte Ruso, no se pueden dejar de mencionar ciertas peculiaridades suyas de aspecto histórico.
La arquitectura rusa antigua se desarrollaba predominantemente dentro del cauce religioso.

 La fachada opuesta, norte, del palacio, da al jardín Mijáilovski. El principal elemento de su ornamentación — una galería dilatada, así como una ancha escalera — concierta a maravilla con el amplio prado frente al palacio y los umbríos paseos del jardín.
El Tercer jardín de Verano, como se llamaba antes, fue trazado a prin­cipios del siglo XVIII. Con moti­vo de la edificación del palacio Mijáilovski Rossi lo convirtió en parque paisajístico.
Los sinuosos paseos, las anchas copas de tonos ocres de los árboles que se reflejan en el agua del estanque, el puente de hierro crean un inconfundible colorido del jardín. El jardín Mijáilovski hechiza en cualquier estación del año. Es éste un singular lugar en el centro de nuestra ciudad, que sorprende con su calma y silencio y la armonía un tanto melancólica de la arquitectura, la plástica de los enormes árboles, el agua inmóvil y el movimiento de los elementos de hierro de su soberbia verja.



http://www.chile.mid.ru/0ld/piter/peterburg17.htm#Las salas del Museo de Arte Ruso